martes, 14 de septiembre de 2010

¡Vamos Rafa!


No quiero que pase este día sin dejar en mi blog una felicitación a Rafa Nadal, en mi opinión el mejor deportista español de todos los tiempos. Muchos pueden discutirme esta afirmación, pero yo lo puedo argumentar con dos razones. En primer lugar, porque se vale y se basta él solito. Este año hemos asistido a grandes triunfos del deporte español, sobre todo el del Mundial de Fútbol, pero ese es un logro que corresponde a los once jugadores del equipo titular, más los otros más que jugaron algunos de los partidos. Las victorias de Fernando Alonso, por su parte, están más que demostrado que dependen principalmente del coche con el que corra cada año. Y lo mismo ocurre con Pedrosa y Lorenzo. Pero en el caso de Nadal, el único que baja a la pista, que tiene que darle a la raqueta, que tiene que enfrentarse a los derrumbes psicológicos, es él. Frente al contrario está completamente solo. Y en segundo lugar, Nadal es, ante todo, un número uno como persona. Algunos dirán que si me cedió un asiento en el autobús o si me prestó dinero para unas cañas, pero creo que no hacen falta esas cosas para percibir que alguien es un fuera de serie. Lo demostró en su trato a Federer cuando este se derrumbó en una de las finales que le ha ganado, en su relación con los periodistas, en su naturalidad ante grandes personalidades y, sobre todo, en el cariño, la paciencia y el agradecimiento que demuestra con sus seguidores. En todos estos aspectos deberían aprender, y mucho, todos los otros deportistas españoles que he mencionado una líneas más arriba. ¡Enhorabuena Rafa!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Pues sí, veo “El diario (de Patricia)”, ¿y qué?

Basta ya de tanta hipocresía televisiva. Los telespectadores mienten más que los políticos, que ya es decir. Si le preguntas a cualquier persona si ve los documentales de La 2 todos dirán que sí, pero vaya hombre, si tiras de audiencias resulta que este espacio las tiene por los suelos, y no nos engañemos, la gran (poca) mayoría de los que los sintonizan lo hacen para alcanzar el estado REM en la siesta lo más rápidamente posible. Es igual que cuando le preguntas a cualquier dueño de perro que si recoge las “caquitas” de su can: todo responden al unísono “¡Yo siempre!”. Vaya, pues haber si cogen pronto al “responsable” de todas las minas anti-persona que hay por las calles de Madrid… Pero volviendo al tema que nos ocupa, quiero romper una lanza a favor de “El diario” –programa anteriormente conocido con el subtítulo de “de Patricia”–. Pues eso, que lo voy a proclamar a los cuatro vientos: yo lo veo y, lo que es mejor, me gusta. Y no, no soy ninguna maruja aburrida que no tiene otra cosa que hacer. Soy una licenciada madrileña de taitantos años que ríe a carcajadas de vergüenza ajena cuando salen makineras que dicen que se han quedado embarazadas por una inyección que le puso un médico (testimonio verídico), o que llora a moco tendido cuando una madre quiere dar las gracias a su hija por sacar adelante a su hermanita pequeña cuando ella tenía que trabajar en tres sitios a la vez para sacarlas adelante, como me pasó ayer. Y tanto si río como si lloro me quedo más ancha que larga y descargo todas las tensiones del día. Qué queréis que os diga, para mí la tele es un instrumento maravilloso de entretenimiento, pues para aprender ya están los libros. El que quiera que siga a Punset en “Redes”, si es que hay alguien que lo haga que no sufra de insomnio, pero yo, después de todas las complicaciones del día a día, de la caja tonta solo espero eso, tontadas. (NOTA: Toda regla tiene su excepción: las películas, que además de entretener hacen pensar).

martes, 7 de septiembre de 2010

El exceso hecho imagen


Si mi primer post trató de una magnífica fotógrafa como es Annie Leibovitz, este mi ultimo escrito (por el momento, of course) va a ir dedicado a otro colega suyo que he descubierto, para mí alegría, muy recientemente. Se trata de David Lachapelle, un mozo –o ya no tanto– que tiene un estilo muy parecido al de la primera pero llevado totalmente al extremo. Él también tiene una amplia serie dedicada a personajes famosos que es quizá la que más me llama la atención de su trabajo, y al igual que la prestigiosa observadora estadounidense le gusta crear escenas muy teatrales. Sin embargo, en el caso de Lachapelle lo que prima es el exceso. Sus escenas están cargadas de provocación, violencia, erotismo, todo desde un punto de vista muy pop, muy televisivo. Me gusta porque tiene lo que considero que tiene que tener el arte moderno: capacidad de impacto. No creo que nadie se quede indiferente ante una de sus imágenes, ya sea para bien o para mal. Eso es lo importante hoy en día: que hablen de ti, aunque sea mal. Y no seré yo la que le tire la primera piedra, porque me encanta su estilo transgresor. Como ejemplo, arriba os he dejado, entre otras, la única foto que he encontrado de “celebrities” españolas. Por cierto, espectacular Marisa Paredes.



lunes, 6 de septiembre de 2010

Lara: La nueva “reina del pueblo”

Como dijo una vez Chonchi Pajares, “ya no me escondo”. Y sí, no me da vergüenza decir que este verano me he enganchado al programa “La joyas de la corona”. Y es que este espacio cuenta con dos magníficos alicientes: la gran Carmen Lomana, y una tal Lara de Lega que es todo un fichaje. Ambas suponen una versión caricaturesca de los dos polos de la sociedad actual: las pijas de toda la vida y las que yo vengo a llamar “amys” (por su parecido a la Winehouse), es decir, esas adolescentes que pululan por mi barrio con un nido de golondrina en la cabeza y unos pendientazos de oro del que cagó el moro en los lóbulos (su versión masculina son los “dohertys”). Ambas merecerían un post para cada una, y creo que lo tendrán, pero hoy me voy a centrar solo en Lara, una individua a la que no le acompleja tirarse pedos en pantalla o, lo que es peor, embadurnarse la cara con crema depilatoria y pasarse después la cuchilla… ¡Aaaaarg! (Y de los más grandes del Cuore). Sé que pareceré una friqui más, pero me parto de risa con esta muchacha, con su desfachatez y con su descaro ante la vida… ¡Tiembla Belén Esteban! Porque tú serás, para algunos, la princesa del pueblo, pero acabamos de asistir al nacimiento de toda una reina… God save the queen!

viernes, 16 de julio de 2010

El pulpo Paul: “Yo soy español, español, español”

¡Sí, sí, sí, el pulpo ya está aquí! Bueno, o casi, porque ayer dijeron en el Telediario una gran noticia: ¡el pulpo Paul va a venir a vivir al Zoo de Madrid! Aunque todo tiene sus peros: amenazan con llamarle a partir de ahora “Pablito”. Desde luego no seré yo quien le haga semejante cosa a tan delicado cefalópodo… ¡Un respeto, por favor! No quisiera encariñarme demasiado con él (aunque creo que es demasiado tarde), ya que Paul tiene dos años, y la esperanza de vida de un pulpo es de unos tres años, pero espero que los aproximadamente 365 días que le quedan por delante en nuestro país sean muy felices y repletos de mejillones (requisito imprescindible de cualquier paraíso “púlpico”). Tengo intención de ir a verlo y ya de paso preguntarle si voy a cobrar la paga de verano (aunque eso sería ponerle en un aprieto demasiado grande). Hay gente que dice que sus dotes adivinatorias durante el Mundial se debían a que le atraían más los colores de la bandera de España que los de la de Alemania y Holanda, pero ya sabemos que España es un país de envidiosos. Al hilo de esto, estoy segura de que aquí va a estar muy a gusto, porque además de los citados envidiosos, si de una cosa está lleno nuestro país es de “pulpos”.

lunes, 12 de julio de 2010

Beso torero

Siento decirlo (qué leches… no lo siento nada), pero lo que más me ha emocionado de la final del Mundial ha sido esto… ¡Si es que estoy hecha una sentimental! Y no me importa decirlo: he llorado (aunque tampoco tiene mucho mérito ya que a mí las lágrimas se me saltan hasta con el anuncio de El Almendro). Eso sí que es ponerse al mundo por montera, y la que diga que no envidia a la Carbonero en ese momento miente como una bellaca. Ahí queda eso:

jueves, 1 de julio de 2010

Servicios mínimos vs Servicios medios

"Me se" presenta la siguiente pregunta: ¿qué porcentaje es el que consideramos como "servicios mínimos"? Para Esperanza Aguirre, "la Espe" para los enemigos, en relación a la tan citada huelga del Metro, es del 50% del servicio. Para los sindicatos es del 33% aproximadamente. Yo me inclino más por esta segunda opción, porque la primera, en todo caso, se tendría que denominar "servicio medio", ¿no? De cualquier manera es curioso que esto de los servicios mínimos los tengan que establecer unilateralmente una de las partes implicadas en cualquier conflicto laboral, y que siempre esa parte sea la misma. A mí, desde luego, no me parece muy lógico.